jueves, 7 de mayo de 2026

FESTIVAL DE LA CANCIÓN BLANCA: VERSOS QUE FLORECEN PARA MARÍA

 


Por: Ing. Jeaneth León M.

Directora administrativa

 

En la Unidad Educativa Juan Pablo II hay tradiciones que no se explican, se sienten. El Festival de la Canción Blanca es una de ellas.

Cada mayo, cuando el corazón de Cuenca huele a rosas, nuestro auditorio se viste de gala. Las luces bajan, el silencio se vuelve oración y entonces ocurre el milagro: la pureza de corazón de niños y jóvenes llena cada rincón.

Hay alegría en las miradas. Hay nervios que hacen temblar la guitarra. El corazón palpita de emoción, porque no es un concurso más: es un regalo. Los versos más tiernos y los arpegios más dulces se convierten en alabanza. Cada nota que sube al escenario es un “te quiero” para la Madre.

Un jurado tiene la delicada tarea de elegir ganadores, pero Ella ya ganó. La Madre de Dios recibe las oraciones hechas canción y las guarda en su corazón, como una madre guarda el dibujo de su hijo en la puerta del refrigerador: con ternura eterna.

Porque aquí no se compite, se ofrece. No se canta para un trofeo, se canta para Ella.

Y cuando cae el telón, queda flotando en el aire la misma súplica que nos enseñaron de pequeños: “Somos tus hijos, guárdanos, Madre”.

 

¡Viva María Auxiliadora!

¡Viva el Festival de la Canción Blanca!

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