Por: Ing.
Jeaneth León M.
Directora Administrativa
En
este Día Mundial del Agua nos unimos para reflexionar sobre el tesoro que
recorre nuestros ríos. La Biblia nos recuerda que ¨Del Señor es la tierra y cuanto
la llena el mundo, y todos sus habitantes¨ (Salmo 24:1). El agua es un
recurso natural no renovable y un regalo que Dios nos dio como herencia para
protegerlo, no para malgastarlo.
Una
realidad que nos llama a la acción
La
empresa municipal ETAPA EP nos informa que en Cuenca consumimos 200 litros
diarios por persona, el doble que en otros países donde el promedio es de 100
litros. Estamos llamados a ser administradores fieles: ¨A un administrador
se le exige que sea fiel¨ (1 Corintios 4:2).
Protegiendo
nuestra fuente de vida
En los
páramos y humedales del área protegida de Ecuador, el Refugio de Vida Silvestre
Machángara Tomebamba, se genera el 60% del agua de la ciudad de Cuenca que usan
más de 400 000 personas.
Nuestra
ciudad se abastece de las subcuencas del Tomebamba, Machángara y Yanuncay.
ETAPA EP protege estas zonas y el río Tarqui, pero la verdadera protección
empieza en casa.
Cambiemos
nuestras costumbres
La
Tierra, nuestro único hogar, nos pide a gritos que la cuidemos. Nuestras
decisiones diarias, desde el plástico que usamos, hasta la energía que
consumimos, tiene un impacto profundo en el futuro del planeta.
Imagina
un futuro donde el aire sea puro, el agua cristalina y los bosques florezcan.
¡Ese futuro depende de i! Cada pequeño cambio, cada gesto de amor hacia la
Tierra, suma. Reduce, Reutiliza, Recicla, planta un árbol, ahorra agua, elige
productos sostenibles. ¡Tú eres el cambio que el mundo necesita!
Cuidar
el agua es un acto de amor al prójimo. ¨El que es fiel en lo poco, es fiel
en lo mucho¨ (Lucas 16:10). Empecemos hoy: Habla con tus amigos y
familiares sobre la importancia de cuidar el agua. Cierra el grifo mientras te
enjabonas o lavas los platos. Repara cualquier fuga en casa; cada gota cuenta. Usa
solo lo necesario; hoy les falta a algunos, mañana podría faltarnos a todos.
Cuidemos
este patrimonio natural que el Creador puso en nuestras manos.
¡Que
nuestra gratitud se transforme en ahorro!








