jueves, 10 de septiembre de 2026

¿SOLO SOMOS NIÑOS?

 


    Por: Angelica Lojano

   Estudiante 3ro BGU 

 

Un solo paso y se siente gigante,
de cerrar una etapa,
de mirar atrás
y ver que nuestros caminos cambian.

Días llenos de risas,
peleas y desvelos
que aprendimos a superar juntos.

Cada examen, cada tarea,
cada sueño de aquellos niños
que hoy están en su último año,
soñando con un futuro incomparable,
sin saber qué nos espera.

Pero aún no celebramos,
compartimos esa nostalgia
de aquellos niños gigantes.

Quizás el camino nos separe,
pero llevaremos un gran recuerdo
de aprender a seguir adelante,
a pesar de que el aire nos falte.

Y si realmente solo somos niños
que van a enfrentar la vida
de ahora en adelante,
¿o solo estamos jugando a ser grandes?


PUERTAS

 



      Por: Francisco Gordon 

      Estudiante 3ro BGU 

 

Soy una casa con las puertas abiertas
y los pasillos en ruinas.

A veces quiero que alguien entre,
que llene el eco, que encienda la luz
donde ya no alcanzo.

Pero cuando hay pasos,
el suelo se quiebra.

Ni yo entiendo cuándo cambio.

Hay días en los que soy refugio,
pero de repente hay otros
donde solo hay vidrios rotos.

Solo sé que, cuando el silencio vuelve,
quedan marcas en el suelo.

Entonces deseo estar solo.
Entonces me duele estarlo.

Vivo en ese punto donde abrir la puerta es
peligroso, y tal vez cerrarla también.

Y mientras siga así,
la casa no termina de caer.

 

SIN TÍTULO

                                                               


   Autor: Anónimo


Para mí, el colegio es una etapa que tiene muchas cosas buenas y también algunas situaciones que no son tan fáciles. No solo venimos al colegio para aprender materias y realizar tareas; también pasamos bastante tiempo con nuestros amigos, conocemos nuevas personas y vivimos diferentes experiencias que, poco a poco, se vuelven parte de nuestra vida.

A veces podemos pensar que asistir a clases todos los días es algo aburrido o cansado, pero con el paso del tiempo nos damos cuenta de que también existen muchos momentos que vamos a extrañar.

Creo que nosotros mismos podemos ayudar a que el colegio sea un lugar mejor. No es necesario hacer algo muy grande, porque desde pequeñas acciones podemos aportar. Por ejemplo, respetar a nuestros compañeros, ayudar a alguien cuando lo necesite, cuidar las aulas y evitar botar basura en cualquier lugar.

También pienso que es importante llevarnos bien con los demás y aprender a respetar las opiniones de cada persona, porque no todos pensamos de la misma manera.

Personalmente, creo que debemos aprovechar más esta etapa. Aunque algunas veces tengamos muchos deberes, exámenes o problemas, también estamos viviendo experiencias que después recordaremos con cariño.

El colegio es una parte importante de nuestra vida y cada estudiante deja, de alguna manera, una pequeña huella. Por eso, creo que lo mejor es disfrutar los buenos momentos, aprender de los errores y tratar de hacer que nuestros años en el colegio sean una experiencia que recordemos con alegría.


PURGATORIO

                                                                   



 Por: Martín Serrano 

Estudiante 3ro BGU 

 

El vaho de mi aliento se congela en esta distopía de hierro y lodo. Mis manos, antaño diestras en el clavecín, hoy solo obedecen la inercia de una maquinaria atroz que me encadena al oprobio. Anhelo el refugio de los brazos maternos, el aroma a lavanda de nuestra cocina en Baviera, lejos de esta efervescencia de muerte que me marchita el alma.

Sostengo entre mis dedos entumecidos una pastilla de una blancura virginal, una sustancia que promete la anhelada pulcritud en medio de tanta inmundicia ética. Sin embargo, al observar el relieve grabado en su superficie, una náusea ontológica me sacude. No es producto de una industria inocente; es una transmutación sacrílega. Esta grasa, este Reinstüdisches Fett, es la esencia destilada de quienes ayer caminaban bajo el sol. 

He aquí la paradoja más abyecta: pretender lavar mis pecados con la carne saponificada de mis víctimas. El jabón, fétido de una humanidad robada, se deshace entre mis manos como mi propia cordura.

 




MELANCOLÍA TARDÍA





 Por: David Sebastián Tapia 

Estudiante 3ro BGU 

Creo que lo que más me he repetido estos días ha sido el imperceptible hecho de que el paso del tiempo me hace perder la cabeza.

Mamá:

Extraño esos días donde todo era más simple. Extraño poder jugar en el parque con mis amigos sin tener ninguna preocupación. Extraño poder estar en mis sueños y que nadie tenga que despertarme de nuevo.

Extraño cuando veíamos películas junto a mis hermanos; cuando venías y nos hacías reír a todos con tu simple carisma; cuando te ayudaba en tu trabajo y me regañabas por no hacer las cosas que debía.

Mamá:

Extraño que puedas recordarme, pues cada día tengo que venir aquí a decirte lo mismo para que no olvides que tienes un hijo.

Esa enfermedad me lo quitó todo.

UN ÚLTIMO GRACIAS

 



Por: Edwar Álvarez

Estudiante 3ro BGU 


Ahora aquí vengo a hablar
tan solo entre miedos
encontrar un cristal que me cure la penumbra
el dolor que siento a pulsadas en mi pecho

Y es que caminar por estos pasillos
donde recuerdo tus caminos
tu sonrisa
y cómo no
tu frase

Tan solo recuerdo que nos decías:
“Formidable”

Si suena raro
en verdad
palabras al azar
es lo que soy yo

Un mar de dudas
perdido en el silencio
de un triste recuerdo

Cuando llegué a este inicio
donde mi vida en un precipicio caía
donde el amor al arte no existía
y mi corazón parecía no tener
un inicio ni un final

Donde mis lágrimas caían a diario
y donde no sabía ni lo que sentía
en un tormento me encontraba

A veces pensaba
qué linda sería la muerte
que nadie regresa de ella

Pero ahora entiendo otra cosa
pues tu risa siempre primorosa
estaba entre mis recuerdos
cuando el arte no existía

Donde mis pensamientos
solo eran recuerdos
de un alma encadenada a lo que calla

Me enseñaste a escribir historias de mi vida
palabras salidas de lo oscuro
de este corazón
de lo más profundo de mi escribir

Con el corazón
escribir con amor
escribir y hablar
por los que no pueden

Aunque yo me sentía uno de ellos

Poco a poco dejaste en mí
un recuerdo lindo
lleno de arte

Donde me sentí libre
donde mi imaginación recorrió
miles de lugares
miles de recuerdos
miles de momentos

Mi lugar donde escribía mis lamentos
llamado un rincón de un blog
que tan solo se llamaba
“El blog de los viernes que salen los jueves
en las noches”

Y si tal vez no leas esto
pero es una despedida de mi corazón

Porque no pude decirte
todo lo que siento
porque no quería que me veas llorar

Tengo mucho que agradecerte
en especial que me regresaras
el amor al arte
que me abrazaras cuando lloraba
y que siempre me mirabas con una sonrisa

Tengo muchas cosas que agradecerte
en especial lo del teatro

Y hoy que regresé al colegio
cuando miré que no estaba tu nombre
mis ojos solo querían llorar

Ir a aquel lugar
donde me escondía de los problemas
una biblioteca
donde siempre estaba aquel termo negro

Y sí
es tan doloroso

Y hoy solo quiero decirte:
gracias

Porque en el tiempo que te conocí
me enseñaste más que una materia
me enseñaste todo lo que soy ahora

Gracias, MSSB

 


jueves, 3 de septiembre de 2026

EMPEZAMOS UNA NUEVA HISTORIA

 









Por: Mgst. Johanna Quinde 

Docente de Lengua y Literatura


La palabra “bienvenidos” para un docente, significa invitar a los estudiantes a ser parte de un año cargado de aventuras, experiencias, anécdotas, risas, retos y crecimiento personal. Es un gusto y un placer compartir con cada estudiante, conocerlo, acompañarlo, aprender de él y estar presente mientras recorren un viaje de aprendizaje.

Cada año es un nuevo comienzo y una nueva oportunidad para empezar de nuevo. Las aulas, recargadas de colores y vida, se vuelven un escenario lleno de grandes oportunidades para brillar y reflejar la identidad de cada estudiante.

Que la palabra “bienvenidos” sea un saludo de acogida, seguridad y de buena vibra para todos.