jueves, 12 de febrero de 2026

EL DUENDE DE LA PAZ

 


Por: Memphis Nicolás Quezada

Estudiante 8vo ¨B¨

Cuentan que hace muchos años atrás en la comunidad de La Paz, los niños y niñas se reunían a jugar durante las tardes de luna llena, entre ellos había un niño muy curioso y a la vez valiente llamado Nicolás. Un día se peleó con sus amigos, motivo por el cual decidió ir a jugar a un lugar más alejado del habitual.

Nicolás en su camino observó un árbol inmenso en el centro de aquel bosque, el cual deslumbraba por tener un hoyo en el centro de su tronco, en forma de una puerta pequeña. Nicolás al ser muy curioso decidió ver que había en este hoyo. Por lo cual, valientemente caminó hacia el mismo.

En el hoyo encontró prendas y utensilios en miniatura, pero lo que más le deslumbró fue ver muchas monedas de oro que brillaban como el sol resplandeciente. Atraído por el brillo de las monedas decidió tomar una para mostrar a sus papás de lo que había encontrado.

Lo que Nicolás no se dio cuenta es que había anochecido, él en su euforia salió rápido sin darse cuenta que alguien estaba observándole desde el alto del árbol. El niño escuchó una risa ronca y diabólica que lo asusto, en ese momento soltó la moneda y salió corriendo en dirección a donde estaban sus padres.

Al llegar a su casa les contó lo sucedido y que la criatura que vio. Era una persona muy pequeñita, con un rostro avejentado, que llevaba un sombrero más grande que su cuerpo y vestía unas botas que brillaban como el oro. Su mamá concluyó que era el duende que vivía en la comunidad de La Paz.

Los días transcurrieron, pero Nicolás no lograba conciliar el sueño y cuando lo hacía tenía pesadillas con el duende. Por lo cual sus padres decidieron ir con su hijo al gran árbol del duende para ofrecerle una cadena de oro en forma de ofrenda y a su vez pedir disculpas por lo sucedido.

Desde aquella fecha Nicolás no volvió a tener pesadillas con aquella criatura. Se dice que el duende aceptó sus disculpas.

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