Por: Valentina Anguizaca Bustamante
Estudiante 8vo ¨B¨
A
veces pienso en aquella vez
en la
que te vi por primera vez
y
siempre me hago la misma maldita pregunta:
¿Qué
hubiese pasado?
¿Y si
tan solo nunca te hubiese mirado?
¿Qué
hubiese pasado?
¿Y si
nunca te hubiese hablado?
¿Estaría
acaso llorando?
¿Qué
tal si contigo nunca hubiera estado?
Y es
que ahora siento que hasta las flores lloran,
que
todo está más frío,
parece
que sin ti
todo
está mal,
todo
es peor.
Hasta
lo bueno se siente mal,
mi
comida favorita ahora sabe mal.
Empiezo
a notar cada error
de mi
canción favorita,
empiezo
a notar lo que está mal
en ti,
en mí, en todo.
Pero
es tan extraño,
no
tengo esperanza en mí,
pero
si en ti,
tengo
fe de que vas a volver.
No
creía en las medias naranjas,
pensaba
que era algo egoísta,
pero
ahora sé que sí existe,
al
menos en mí, sí.
Mientras
escribo esto
me
hago otra vez la misma maldita pregunta
¿Qué
hubiera pasado?
Todo
esto ¿habría funcionado?
Tal
vez no crea en otras dimensiones,
pero
ahora, elijo creer,
elijo
creer que fuimos felices,
que
todo esto sí funcionó;
prefiero
creer eso
a
seguir haciéndome la misma maldita pregunta.
Ahora
ya no solo siento todo más frio,
ahora
sé que todo es más frío.
Ahora
mismo quisiera que esto fuera una canción,
pero
no, es una carta
para
la persona que amé y amo.
Y
estoy segura de que hay un ¨amaré¨.
Espero
y pienses lo mismo,
espero
y quieras lo mismo,
me voy
a convencer
de que
sí,
de que
tú también piensas
en un
pasado presente y futuro conmigo.
Así
que por eso te pido,
soy
capaz de arrodillarme
solo...
vuelve
conmigo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario