jueves, 22 de enero de 2026

EL SECRETO DEL PAÑUELO: ¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO CON NUESTRO CORAZÓN?

 

Por: Mgtr. Mari Gutiérrez

Vicerrectora y docente 7mo EGB ¨A¨

 

Hoy quiero hacer una pausa y contarles algo. Seguramente escucharon hablar del sueño de Don Bosco y el pañuelo blanco. A veces, las historias de los santos parecen cuentos viejos, pero les aseguro que lo que soñó Juan Bosco tiene todo que ver con lo que ustedes viven hoy en el patio, en el aula y en sus redes sociales.

En ese sueño, a Don Bosco le daban un pañuelo blanco, brillante y hermoso. El desafío era mantenerlo así, pero claro, en el camino el pañuelo se manchaba y se ponía feo. Ese pañuelo no es otra cosa que nuestro corazón, nuestra alegría y esa esencia que nos hace únicos.

A veces, sin darnos cuenta, el pañuelo se nos ensucia. Se mancha cuando dejamos que el egoísmo nos gane, cuando le fallamos a un amigo, cuando nos guardamos una mentira o cuando el desánimo nos hace creer que no valemos nada. Todos, incluso nosotros los profes, tenemos días donde sentimos que nuestro pañuelo está gris y que ya no brilla como antes.

Pero lo más valioso que Don Bosco nos enseñó es que no tenemos que esconder las manchas. Estar en este colegio no se trata de ser perfectos, se trata de ser valientes para reconocer cuándo nos equivocamos y tener la humildad de empezar de nuevo. La clave no es no ensuciarse nunca, sino aprender a limpiar el alma con un gesto de bondad, con un "perdón" a tiempo o con una sonrisa que le cambie el día a otro.

Quiero decirles, como alguien que los ve crecer cada día, que no se castiguen por sus errores. Su valor no cambia porque el pañuelo esté manchado; ustedes siguen siendo igual de valiosos. Lo importante es que no se acostumbren a la suciedad, que no se conformen con menos de lo que pueden ser. Tienen toda una vida por delante para sacar brillo a ese corazón y nosotros estamos acá para acompañarlos en ese proceso.

Anímense a vivir con el pañuelo en alto, con la frente limpia y la alegría como bandera. Don Bosco decía que la santidad consistía en estar siempre alegres y esa alegría nace de saber que, pase lo que pase, siempre podemos volver a empezar. ¡Vamos por un gran día, cuidando lo más lindo que tenemos: nosotros mismos y a los que nos rodean!

6 comentarios:

  1. Muy hermoso su mensaje licenciada, es un abrazo hecho palabras. Con una metáfora sencilla y profunda, nos recuerda que equivocarse es parte del camino y que el verdadero valor está en levantarse, aprender y volver a brillar. La figura del pañuelo conecta de manera clara con la vida cotidiana de los jóvenes, invitándolos a mirarse con más compasión y esperanza. Es un texto que no juzga, acompaña; no exige perfección, sino autenticidad. Sin duda, una reflexión que inspira, reconforta y deja ganas de empezar el día con el corazón más liviano y la alegría bien en alto.

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  2. mensaje profundo y cercano que, desde la sencillez del símbolo del pañuelo blanco, invita a la reflexión personal y comunitaria. Con un lenguaje claro y humano, logra vincular el carisma de Don Bosco con la vida cotidiana de los estudiantes, recordando que el verdadero crecimiento nace de la alegría, la humildad y la capacidad de volver a empezar. Una reflexión que educa el corazón y fortalece los valores que dan sentido a la formación integral.

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  3. He visto ese pañuelo cambiar de color. Es increíble.

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  4. La pureza es como el pañuelo
    Blanco del sueño de Don Bosco. Significa tratar a los demás con amor y respeto, decir la verdad y cuidar nuestro cuerpo y pensamientos. !Niños y niñas sean un rayo de luz siendo puros en todo lo que hacen! 😊"

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