jueves, 24 de septiembre de 2026

ÚLTIMA VEZ

 



                                                                   Autor: Anónimo


Las flores que sembró tu amor en mí ya no están. Un día, hace poco más de un año, nos despedimos sin saber que sería la última vez que ese árbol, el pasto y aquellas piedras que nos vieron crecer juntos desaparecerían, al igual que la tonta idealización que alguna vez tuvimos de nosotros mismos.

Fuiste aquel talismán, el alma correcta que despertó los poderes románticos de mi puro corazón puberto. No extraño nada de eso; vivir rememorando el pasado me priva del presente y me aterra del futuro, pero perdón si estoy de nuevo acá. Pensé que habías preguntado por mí.

Aceptar que tu presencia ya no me pertenece me hizo querer arrugar mi corazón, pero el peso de tu ausencia no fue impedimento para enterrarlo. Plantaste, regaste y cuidaste las raíces de mi intensidad; raíces que, aunque ocultas bajo el gélido suelo y la savia vuelta hiel, perdurarán: raíces que a veces parecen esperarte, aunque el tiempo siga avanzando; raíces en las que florece mi corazón, donde tu compañía y nuestros años estarán atesorados por toda la eternidad.

No te esperaré, ni tú a mí, pero siempre sueño el triunfo de alguien que lo merece. Y aunque no sepas dónde estoy, ni yo sé dónde estarás, siempre podrás contar con que tendrás a alguien que te escuchará. Ese día nunca se me borrará y tu nombre, tatuado como “amor”, estará.

El Tesoro – El mató a un policía motorizado

Alguien que lo merece – El mató a un policía motorizado

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