Por: Angélica Lituma
Estudiante 1ro BGU
Te doy mi tiempo, mi amor y motivo,
tú lo niegas tan distante y esquivo.
Me duele, pero lo guardo en secreto,
mi pensamiento cada día está más inquieto.
Te escribiré, aunque no lo leas,
te nombraré, aunque no vuelvas.
derramaré letras a pulso rendido,
y aceptaré tu respuesta con un vil vacío.
Cómo pasa tu mirada sin reconocer mi rostro,
sin que ni siquiera entiendas que lo fuimos todo.
Mis intentos son torpes para soltarte,
el amor que siento quiero al mundo gritarle.
Te fuiste sutil y sin ruido,
con restos de tinta esperándote sigo.
No sé cuánto más podré escribir,
supongo que ya no lo haré el día que tenga que morir.
Me quedaré a medio camino,
viéndote marchar cómo a un solitario e inocente niño.
Quizá y nunca vuelvas,
te vas sin saber que todo de mí te llevas.
Este tintero cansado y rendido,
ya no entregará lo mismo que al inicio.
Por ti, su tinta se siente en cautiverio,
y siento que intentarlo es algo ficticio.

Amoooo
ResponderEliminar